MISIÓN

La corrupción es un fenómeno estructural y es una de las principales fuentes de desconfianza de la ciudadanía hacia el sistema político. Según nuestro Observatorio de Causas de Corrupción, desde la recuperación de la democracia tan solo se registran escasas condenas firmes por delitos de corrupción contra funcionarios de alto rango, a pesar de que esta problemática atraviesa a todos los gobiernos sin distinción. La corrupción no solo implica la derivación de recursos públicos hacia fines privados, lo que afecta la calidad de los bienes y servicios que recibe la ciudadanía, sino que además distorsiona gravemente el esquema de incentivos en la toma de decisiones. A pesar de su gravedad, nuestro sistema judicial ha fracasado en su deber de investigar y sancionar la corrupción, lo que ha contribuido a una percepción generalizada de impunidad hacia los poderosos.

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